top of page
logo

"TLön, Ukbar, Orbis Tertius", "Pierre Menard, autor del Quijote", "El jardín de senderos que se bifurcan" y "La muerte y la brújula".

  • Foto del escritor: Maitena Dubas
    Maitena Dubas
  • hace 4 días
  • 1 Min. de lectura

En “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, “Pierre Menard, autor del Quijote”, “El jardín de senderos que se bifurcan” y “La muerte y la brújula”, Borges convierte a la literatura y a los textos en el centro mismo de la trama.


En “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”, una enciclopedia inventa un mundo ficticio que termina reemplazando al real. Los libros aparecen como herramientas de conocimiento, pero también de manipulación. La lectura obsesiona a los personajes y transforma la realidad.


En “Pierre Menard, autor del Quijote”, Borges muestra que cada lectura cambia el sentido de una obra. Don Quijote de la Mancha adquiere un significado distinto cuando Pierre Menard lo reescribe siglos después. La literatura aparece como relectura y reinterpretación constante.


En “El jardín de senderos que se bifurcan”, el libro funciona como un laberinto infinito donde existen todos los tiempos y posibilidades al mismo tiempo. La lectura permite comprender otra idea del universo y del tiempo.


En “La muerte y la brújula”, los textos y símbolos ayudan al detective a investigar crímenes, pero también lo conducen a una trampa. Borges muestra que interpretar demasiado puede llevar al error.


En todos los cuentos, la lectura no es pasiva sino que modifica a los personajes y les permite acceder a verdades, misterios o mundos alternativos.

Los libros tienen un poder enorme y muchas veces terminan siendo más importantes que la propia realidad.



 
 
 

Comentarios


bottom of page