PROHIBIDO OLVIDAR... MEMORIA POR SIEMPRE.
- Maitena Dubas
- 23 mar
- 2 min de lectura
Actualizado: 24 mar
El 24 de marzo no es una fecha más en la historia argentina. Es un día que nos obliga a recordar, a preguntarnos y a no olvidar. Donde la memoria no es solo un conjunto de datos del pasado, sino algo vivo, que atraviesa las historias personales, las familias y la vida cotidiana. Existiendo en ese momento un terrorismo de Estado, ilegitimidad por parte del gobierno, violaciones a los derechos humanos, desapariciones, miles de muertes y miseria planificada. Muchos testimonios muestran que eran tiempos donde hablar podía ser peligroso, donde el silencio y el terror formaban parte de la vida diaria.
La violencia que se vivía por esos días esta muy bien reflejada en un testimonio muy importante e impactante ya que es una de las primeras testigos en denunciar los crímenes de la dictadura. Adriana Calvo de Laborde, sobreviviente de la dictadura. Secuestrada en 1977 mientras estaba embarazada, fue trasladada encapuchada y con las manos atadas. Durante ese traslado, dio a luz a su hija en el piso de un patrullero, sin asistencia médica.
--- Como relató: “nació mi beba… estaba en el piso… yo les pedía por favor que me la alcancen”. A pesar del dolor y el maltrato, su hija sobrevivió.
--- Ese mismo día, hizo una promesa: “si mi beba vivía y yo vivía iba a luchar todo el resto de mis días porque se hiciera justicia”.
Su relato refleja la violencia extrema del terrorismo de Estado y la fortaleza de quienes pudieron contar lo vivido.

Teresa Laborde, hija de Adriana Calvo de Laborde
Estos relatos nos hacen entender que no se trata solo de recordar el pasado, sino de entenderlo para que no vuelva a repetirse. Reflexionando sobre la memoria, verdad y justicia.
De este modo, el 24 de marzo nos recuerda que la memoria sigue viva en cada historia, en cada testimonio y en cada voz que decide no callar. Recordar es, también, una forma de hacer justicia.



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